viernes, 16 de enero de 2009

UNgencias

Si, si, no me he equivocado, U"N"GENCIAS, así es como he rebautizado a ese servicio que presta el Hospital Puerta del Mar de Cádiz capital, sobre todo, para diferenciarla de esa serie que triunfó en la tele y donde todo parecía el país de la abeja maya... ideal de la muerte... (vaya, ya salió la palabra).

En esa serie a tí te pasaba algo y ná más que cruzabas la puerta de la Residencia (así se le llama al hospital aquí en Cádiz) una legión de médicos, enfermeras, auxiliares y celadores, a cual más güeno/a, con toda la velocidad del mundo te preguntaba, te analizaba, te encamillaba, te hospitalizaba, te mimaba, te cuidaba, te daba algún que otro achuchón (o algo más si se terciaba)... vamos, que te daba hasta gusto acudir a la sanidad pública.

Pues, lo siento, esa es la serie... la realidad es que, aquí en Cádiz, "Urgencias" es "Ungencias" de ungir, porque si estás allí por algo realmente grave, es más fácil que termines dándote la extremaunción que curándote.

Y ¿porque afirmo esto de forma tan rotunda?.... pues, por lo que le ha ocurrido a mi madre en Noviembre del pasado año (si en el mes de los muertos, otra casualidad), fruto de la negligencia, el despropósito, la falta de humanidad y la falta de preparación que asola hoy la Sanidad Pública Andaluza.

Posiblemente mi caso no es el único, pero yo no me he callado, he puesto dos hojas de reclamaciones con fecha 26/12/2008, a las que sigo esperando respuesta.

Si nos callamos, ellos, los medicuchos metidos a políticos, seguirán obteniendo el certificado ISO-Nº NOSÉQUENOSECUANTO para su "calidad de atención asistencial", saliendo en los diarios, recogiendo premios y obteniendo subvenciones para investigaciones de "tresalcuarto" que terminan en forma de ladrillos en sus chaletes de El Puerto o de Rota.

Como decía, el problema empezó hace cuatro años, cuando mi madre en la propia sala de Ungencias (pero por un cólico nefrítico), se puso muy nerviosa por el tiempo de espera (mínimo 4-5 horas) y sufrió un ictus que le dejó debilitado el lado izquierdo, pero del cual se recuperó. En todo el tiempo de hospitalización la médica titular responsable, la Sra. Cañibano, no tuvo a bien hablar con la familia para darnos alguna explicación, ni siquiera cuando firmó el alta tuvo ese detalle, dejó el informe sobre la cama de mi madre aprovechando que yo no estaba y, sólo, cuando nos íbamos me la crucé por el pasillo y le pregunté cual había sido el motivo de lo ocurrido, a lo que, altiva y soberbia, elevando el tono de voz y dándome la espalda, solo dijo "tu madre es que tiene una arteriosclerosis muy grande". Ni tratamiento para lo ocurrido, ni revisión... pero entonces, yo no entendía nada de esta enfermedad. Esto es algo que he ido aprendiendo con el tiempo y la experiencia. Mi madre debía haber estado medicada y sus carótidas revisadas... pero, sabéis que explicación te dan, pues que los médicos antiguos a esto no dan mucha importancia y menos en personas mayores... ¡Ole! que se mueran los viejos.... vamos... al carajo el "código ictus" y la "importancia de la salud de nuestros mayores"... demagogia barata.

Bueno, esto ocurrió en el pasado, pero claro, esta situación era de esperar que tarde o temprano volviera a repetirse, pero tu no lo sabes, nadie nos había avisado. Así, a final de Octubre pasado, empezó a sufrir una serie de ataques isquémicos diarios que motivaron que la llevara a "Ungencias" cinco veces, que viniera el 061 a mi casa en 9 ocasiones y que tuviera que llamar cada día al "teleasistencia" cada vez que le ocurría.

¿Que ocurría cada vez que iba a Ungencias? Pues que allí te atiende un médico de primer año, vamos un novato, no un titular con experiencia. Un médico que no puede llevar medicina primaria, pero si jugar a Dios en un servicio de Ungencias, al que pagan cuatro duros, se traga todas la guardias, mientras que los señores titulares o están en su casa, o en su consulta privada o viendo la tele en la planta de arriba. Me diagnosticaron problemas de corazón, ataques epilépticos.... incluso uno acertó con la isquemía y me dijo: "¡hombre, si le repite habría que ingresarla para ver las causas y evitar el ictus!" (sería el primero de su clase).... pues no hijo, no, esa no es la respuesta correcta en el hospital Puerta del Mar, el protocolo es el siguiente:

1º Si tiene cerca de 80 años y antecedentes de un ictus anterior, la solución en enviarla a su casa, a ver si con suerte, le da el gordo y nos ahorramos la cama y las medicinas.

2º Que la intentamos mandarla a su casa y los familiares no quieren, la solución: San Rafael, así mejoramos la estadísticas de ratio por enfermo y día y también la de muerto por día.

Entre tantos médicos inexpertos, tanta falta al juramento hipocrático y tanta poca vergüenza, a mi madre le ocurrió lo que tuvo que pasar, un nuevo ictus que le ha dejado débil ahora el lado derecho, sin comprensión y sin habla.... Fue entonces y, tras la bronca de mi marido (también funcionario y, por tanto, conocedor de los basureros publico), cuando la ingresaron... de locos vamos, cuando ya no había remedio.

Ah! se me olvidaba, dije que había puesto dos hojas de reclamaciones, una lógicamente al Servicio de Ungencias,... la otra, la otra fue al de Ambulancias... ¿por qué? pues, porque te recetan una ambulancia urgente e individual y ¿sabes con qué te encuentras? con una que sale cuando le parece, recoje a la vez a tres pacientes, bajan a tu madre hemiparésica de la silla de ruedas y a pulso te la suben a la ambulancia, obligándola a solventar dos pedazos de escalones.... y luego, te cobran tres servicios individuales y urgentes que pagamos todos.... ¿quién controla esto? ¿se permite y alguien cobra comisión? SIGO A LA ESPERA.

Pero ojo, no pienso quedarme quieta y paso al ataque, muevo ficha y hago esta denuncia pública en mi Blog y, no por odio, si no por amor a esa persona que aparece en la foto. No busco indemnizaciones, busco dignidad... que el Hospital Puerta del Mar no es un Hospital de Caridad o de Beneficiencia, donde te "hacen el favor de ingresar" a alguien, es un lugar financiado con el sueldo de todos nosotros y, todos, tenemos "el derecho" a que se haga todo lo posible por evitar que ocurra el ictus, el infarto... y ,si ocurre, que no sea porque no se han puesto todos los medios.

Posiblemente no consiga nada, porque así han estructurado la sociedad, para ahogarnos ignorándonos, pero yo soy una rebelde y sigo creyendo en la utopía de que es posible cambiar el mundo.

Si alguien quiere ayudarme en esta lucha, puede contactar conmigo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Suscribo todo lo leído. Ánimo. Si los usuarios/as de la sanidad pública actuaran todos como tú otro gallo nos cantaría. No desfallezcas y por supuesto sigue escribiendo que ya tienes una seguidora nueva en tu blog.

Eugenia de Lacour dijo...

Anonima, muchas gracias por tu apoyo. Besos.

perico dijo...

Cuenta conmigoya he empezado a "correr la bola".Ánimo y tres abrazos

Eugenia de Cadiz dijo...

Ay!! Perico, cuanto te quiero, killo. Besos a ti y a Valle.

Miguel dijo...

Eugenia Mª, ANIMO.
Ni Castelar hubiese dicho las cosas tan claras.
Como dice Perico, tres abrazos.

Miguel dijo...

Animo Mª Eugenia.
Ni Castelar hubiera lo hubiera dicho más claro y con más atino.
Como dice Perico, tres abrazos.